Ayuda, me he despertado y mis brazos no pueden apagar la alarma, ¡no llegan! Al ir a encender la luz... ¡Qué horror! ¡No quiero verme al espejo nunca más! ¡Me he convertido en un insecto asqueroso, pero no uno cualquiera, una hormiga! Me siento muy rara, no puedo ni andar de pie como antes.
Lo único que recuerdo antes de ese momento es que la mañana anterior, en la cafetería, me dieron un zumo que sabía muy raro, es probable que estuviera caducado, tal vez fue ese el inicio de todos los problemas. Me empezó a doler mucho la cabeza y la tripa, por lo cual me fui a dormir.
Por mi salud tuve que salir de casa un rato cuando me desperté, necesitaba dar un paseo y salir al exterior. El problema fue que la gente no me aceptó, por mi físico, por lo que me rechazaron nada más verme. Al salir de casa había un montón de agentes de policía en la puerta, esperándome con un montón de armas.

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